

Hace 10 años, ese mismo SÍ llevó nuestras firmas y nos convirtió en marido y mujer. Aquel día comenzó nuestro matrimonio, pero guardamos en el corazón un sueño que, por distintas circunstancias, tendría que esperar un poco más: decirnos SÍ frente al altar.
Mientras ese día llegaba, Dios nunca dejó de estar presente. Ha sido el centro de nuestra vida, nos ha sostenido en las batallas, ha caminado con nosotros en cada etapa y nos ha permitido ser testigos, una y otra vez, de su gracia y de sus promesas cumplidas.
Por eso, hoy no llegamos al altar para comenzar nuestra historia, sino para honrar la que Dios ha acompañado y sostenido durante todos estos años.
Después de 14 años eligiéndonos y 10 años compartiendo la vida como marido y mujer, finalmente ha llegado el momento de cumplir aquel sueño: llevar nuestro SÍ al altar.
Llegamos ante Él con el corazón profundamente agradecido por todo el camino recorrido, para poner nuestro amor como ofrenda en Sus manos y consagrar nuestro matrimonio ante Dios.
Tenemos la certeza de que los momentos más importantes de la vida cobran un significado aún más especial cuando se comparten con quienes amamos, por eso, queremos vivir este día rodeados de las personas que han sido parte de nuestra historia.
La misa no es un momento previo a nuestra boda, es nuestra boda, es la razón por la que soñamos con este día durante tantos años y el momento más importante de toda nuestra celebración.
Ahí pronunciaremos el SÍ que hemos esperado llevar ante Dios, recibiremos el Sacramento del Matrimonio y consagraremos ante Él nuestra unión.
Por eso, si has recibido esta invitación, hay algo que deseamos profundamente: que nos acompañes también en la Misa, no solo en la recepción.
Queremos mirar a nuestro alrededor y encontrar ahí a las personas que amamos, siendo testigos y acompañándonos en uno de los momentos más sagrados de nuestra vida.
La fiesta será la celebración de lo que suceda primero en el altar.
El regalo más importante para nosotros será contar con tu presencia y compartir juntos este día tan especial.
Si además deseas tener un detalle con nosotros, hemos elegido la modalidad de lluvia de sobres.
El día de nuestra boda encontrarás sobres disponibles para que, si así lo deseas, puedas dejarnos tu obsequio en efectivo, acompañado de tus buenos deseos.
Tenemos una tarifa preferencial para nuestros invitados.
Te pedimos tomar en cuenta que no será posible el ingreso de niños. Agradecemos de corazón que nos ayudes a respetar esta decisión.
Tu invitación ha sido reservada exclusivamente para el número de personas indicado en ella, por lo que no nos será posible recibir invitados adicionales.
Para nosotros es muy importante contar con tu confirmación de asistencia, ya que cada lugar ha sido considerado especialmente.